Translations:Adventist Youth Honors Answer Book/Outreach/Crisis Intervention/36/es: Difference between revisions
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{{Bible verse/es | |||
|book=Mateo | |||
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|verse=1-22 | |||
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8 Cuando descendió Jesús del monte, lo seguía mucha gente. 2 En esto se le acercó un leproso y se postró ante él, diciendo: | |||
—Señor, si quieres, puedes limpiarme. | |||
3 Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: | |||
—Quiero, sé limpio. | |||
Y al instante su lepra desapareció. 4 Entonces Jesús le dijo: | |||
—Mira, no lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos. | |||
5 Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión, que le rogaba 6 diciendo: | |||
—Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. | |||
7 Jesús le dijo: | |||
—Yo iré y lo sanaré. | |||
8 Respondió el centurión y dijo: | |||
—Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará, 9 pues también yo soy hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a éste: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace. | |||
10 Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que lo seguían: | |||
—De cierto os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 11 Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12 pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. | |||
13 Entonces Jesús dijo al centurión: | |||
—Vete, y como creíste te sea hecho. | |||
Y su criado quedó sano en aquella misma hora. | |||
14 Fue Jesús a casa de Pedro y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. 15 Entonces tocó su mano y la fiebre la dejó; ella se levantó, y los servía. | |||
16 Al caer la noche le llevaron muchos endemoniados, y con la palabra echó fuera a los demonios y sanó a todos los enfermos, 17 para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: «Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.» | |||
18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, dio orden de pasar al otro lado. 19 Se le acercó un escriba y le dijo: | |||
—Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. | |||
20 Jesús le dijo: | |||
—Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza. | |||
21 Otro de sus discípulos le dijo: | |||
—Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. | |||
22 Jesús le dijo: | |||
—Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.}} | |||
Latest revision as of 14:34, 13 October 2015
d. Mateo 8:1-22
| Mateo 8:1-22 (RVR1995) |
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| 8 Cuando descendió Jesús del monte, lo seguía mucha gente. 2 En esto se le acercó un leproso y se postró ante él, diciendo:
—Señor, si quieres, puedes limpiarme. 3 Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: —Quiero, sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. 4 Entonces Jesús le dijo: —Mira, no lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos. 5 Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión, que le rogaba 6 diciendo: —Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. 7 Jesús le dijo: —Yo iré y lo sanaré. 8 Respondió el centurión y dijo: —Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará, 9 pues también yo soy hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a éste: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace. 10 Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que lo seguían: —De cierto os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 11 Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12 pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 13 Entonces Jesús dijo al centurión: —Vete, y como creíste te sea hecho. Y su criado quedó sano en aquella misma hora. 14 Fue Jesús a casa de Pedro y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. 15 Entonces tocó su mano y la fiebre la dejó; ella se levantó, y los servía. 16 Al caer la noche le llevaron muchos endemoniados, y con la palabra echó fuera a los demonios y sanó a todos los enfermos, 17 para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: «Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.» 18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, dio orden de pasar al otro lado. 19 Se le acercó un escriba y le dijo: —Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. 20 Jesús le dijo: —Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza. 21 Otro de sus discípulos le dijo: —Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. 22 Jesús le dijo: —Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos. |
